
Se está perdiendo
Entre los años 50 y 90, la Pelotica de Goma era el alma de las calles de Venezuela.
En cada esquina, en cada urbanización, en cada barrio, los niños y jóvenes se reunían a jugar.
Era más que un pasatiempo: era un ritual, una escuela de vida, un trampolín para futuros peloteros de Grandes Ligas.